martes, 24 de enero de 2012
Los muertos
Llega un punto que tanto herido, tanto asesinado, suicida... tanto muerto deja de importar. No importa si son tres, veinte o ciento sesenta y dos... mil.
La mortalidad es banal. Importa muy poco cómo perdieron la vida. Las formas siempre son similares y los dolores siempre son los mismos. La repetición anula el valor del hecho.
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