Había una vez un lindo N8. Tenía una cámara potente y filmaba en HD...
se debatía si ser de una empresa o ser de otra y en esto estaba hasta
que un feo y terrible paro de la UTA lo obligo a viajar en un remis para
nunca más volver...
Entonces, Marco el carpintero lo encontró y estuvo con él toda una larga semana. Luego de un multitudinario recital de Gieco y García, Marco miró a su nuevo amigo y decidió que ya era hora. N8 debía volver a casa.
(Gracias Marco Ottinetti)
Muchas Gracias Marco!
ResponderEliminarMe alegro muchíiiiiiisimo amiga querida la vuelta, las vueltas.
Fuerte abrazo
Todavía queda gente imprescindible... Brindo por eso!
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